En este séptimo número, explicamos el valor diferencial entre mantener entrevistas virtuales con los candidatos o entrevistas presenciales. La digitalización aceleró las entrevistas virtuales, pero cada vez más estudios confirman que el encuentro presencial sigue siendo clave para evaluar a fondo a un candidato. En el contexto actual donde la tecnología avanza, la conexión humana continúa marcando la diferencia en la selección de talento ejecutivo.
Aunque las entrevistas virtuales aportan agilidad, el encuentro presencial sigue siendo clave para evaluar el liderazgo y la autenticidad. La mirada, el lenguaje corporal, la energía y la coherencia son aspectos que solamente se captan en persona.
Durante los últimos años, el auge de la tecnología y el impacto de la pandemia transformaron de forma sustancial la manera en que las empresas llevan a cabo sus procesos de selección. Las entrevistas virtuales, especialmente a través de plataformas como Teams, se consolidaron como una herramienta habitual, eficiente y flexible. Sin embargo, distintos estudios recientes -como los publicados por la American Staffing Association (2023), Indeed (2025) y la Missouri University of Science and Technology (2020)- ponen de relieve que, a pesar de las ventajas logísticas del formato online, la entrevista presencial sigue siendo percibida como la más efectiva y determinante en la valoración real de un candidato.
Según la American Staffing Association, el 70% de los estadounidenses prefieren las entrevistas presenciales frente al 17% que optan por videollamadas. Este dato refleja no solo una preferencia cultural, sino también una percepción profunda sobre el valor del contacto directo, la interacción humana y la construcción de confianza en tiempo real.
Por su parte, Indeed (2025) identifica que más del 80% de las empresas migraron a entrevistas virtuales durante la pandemia, y que la mayoría continuará utilizándolas como parte de sus procesos mixtos. Aun así, la plataforma destaca las ventajas diferenciales de las entrevistas presenciales: mayor visibilidad del lenguaje no verbal, mejor generación de relación interpersonal y evaluación más completa de la comunicación global del candidato.
El estudio de la Missouri University of Science and Technology (2020) aporta un dato especialmente revelador: los candidatos fueron evaluados de forma más favorable en entrevistas presenciales que en las virtuales, incluso cuando el contenido técnico era idéntico. Este fenómeno se explica por la pérdida de matices emocionales y de comunicación no verbal que se produce en las entrevistas digitales.
El valor diferencial de la entrevista presencial
Desde nuestra experiencia en ETC Executive Search, donde realizamos procesos de búsqueda y evaluación directiva en múltiples sectores y países, constatamos que la entrevista presencial es insustituible cuando se trata de valorar verdaderamente la adecuación cultural, el estilo de liderazgo y la capacidad relacional de un candidato.
Algunos aspectos son especialmente determinantes:
1. Lenguaje no verbal y comunicación global: la postura, los gestos, la mirada o la forma de escuchar aportan información esencial sobre la autenticidad, seguridad y coherencia del candidato. Estos matices, que marcan la diferencia en perfiles ejecutivos, se perciben con más precisión en un encuentro físico.
2. Transmisión de sensaciones y conexión emocional: el contacto directo permite percibir la energía personal, la naturalidad y el tono emocional del candidato, aspectos fundamentales para evaluar la compatibilidad cultural y el encaje con el equipo directivo.
3. Imagen global y proyección ejecutiva: en posiciones de liderazgo, la presencia escénica, la imagen personal y la coherencia entre discurso y actitud son parte integral del análisis. El formato presencial permite apreciar esa dimensión de forma completa.
4. Naturalidad, ritmo y espontaneidad: en una entrevista presencial, la conversación fluye de forma orgánica. La reacción ante lo inesperado, los silencios y la interacción genuina son indicadores claros de cómo el candidato se comporta en situaciones reales de presión o incertidumbre.
5. Construcción de confianza: en ETC Executive Search observamos que el vínculo de confianza entre entrevistador y candidato se establece con mayor solidez en el encuentro personal. Esa cercanía y empatía mutua son esenciales para valorar la idoneidad global y para que el candidato también perciba el proyecto con realismo y profundidad. estabilidad.
El papel complementario de las entrevistas virtuales
Las entrevistas por Teams siguen siendo una herramienta muy útil en fases iniciales del proceso, especialmente cuando se requiere agilidad, reducción de costes o alcance internacional. Desde ETC Executive Search las utilizamos como primer filtro eficaz para contrastar motivación, competencias funcionales y nivel de encaje inicial.
No obstante, consideramos que, cuando el proceso avanza hacia posiciones directivas o de liderazgo, la entrevista presencial debe formar parte obligada de la evaluación. Es ahí donde se consolidan percepciones, se valida la coherencia del discurso y se genera la confianza decisiva que determina la elección final.
Conclusión
En ETC Executive Search creemos firmemente que la tecnología ha enriquecido el proceso de selección, pero no debe sustituir la esencia humana de la entrevista personal.
El lenguaje no verbal, la transmisión de sensaciones, la imagen global y la conexión interpersonal son factores insustituibles para valorar la idoneidad de un líder.
El formato híbrido —entrevistas virtuales iniciales y entrevistas presenciales finales— se ha consolidado como la combinación más efectiva: une la eficiencia de lo digital con la profundidad y la autenticidad de la interacción cara a cara.
En un mundo cada vez más tecnológico, la conexión humana sigue siendo el elemento diferencial en la evaluación del talento ejecutivo.