Newsletter Nº 5 – Las mujeres pierden peso en la alta dirección del sector Fintech

En este quinto número, nuestra Socia y Líder de la Unidad de Servicios Financieros, Gabriela Orille, explica el descenso de la representación femenina en la alta dirección del sector Fintech, identificando las causas y las posibles soluciones.

Gabriela Orille – Socia y Líder de la Unidad de Servicios Financieros

La asociación AEFI Revela que sólo el 6% de las mujeres ocupa estos puestos, un 50% menos que en el 2023.

Si hacemos un análisis macro englobando a todo el mundo del sector financiero veremos que, aunque ha habido un aumento en la representación femenina en puestos de liderazgo, el avance es lento.

Para alcanzar la paridad de género, las empresas deben fortalecer los programas de mentoría y liderazgo femenino así como implementar prácticas más robustas para eliminar sesgos.

Solo el 18% de los roles en la C-suite en servicios financieros a nivel mundial están ocupados por mujeres, y la proporción de mujeres en puestos directivos (como CEO o CFO) sigue siendo baja en comparación con los hombres. Se espera que para alcanzar la paridad de género en las juntas directivas globales serán necesarias décadas, y focalizándonos en los cargos de CEO no se alcanzará la igualdad hasta pasados los dos primeros tercios de siglo.

Aunque las empresas han tomado medidas para mejorar la equidad, el progreso de las mujeres en finanzas es frágil. Muchas veces, los avances se deben a un aumento en roles como recursos humanos, marketing, comunicación… pero no en puestos estratégicos como directores financieros o de operaciones, que son cruciales para el liderazgo a nivel corporativo​.

Esto indica que, aunque las mujeres logran avanzar, la estructura del poder sigue estando más balanceado hacia los hombres, especialmente en sectores como finanzas y tecnología.

De esa unión de finanzas y tecnología nacen las Fintech donde vemos mismos problemas que en el sector tradicional, a pesar de que en el momento de inicio los ratios de conciliación:

1 –Falta de representación en roles de toma de decisiones: Las mujeres están infrarrepresentadas en roles con responsabilidad directa sobre resultados (P&L). Esto limita el acceso a posiciones estratégicas que son fundamentales para ascender a la alta dirección. Hay que hacer un trabajo en las incorporaciones a los comités de dirección para que luego se pueda construir una carrera ejecutiva a mayor nivel.

2 – Edadismo: reforzado por el informe de Harvard Business Review: realizado mediante una encuesta abierta a 913 mujeres líderes de Estados Unidos, reveló que ninguna edad es adecuada para ser una mujer líder.

3 – Impacto debido a la maternidad: Las mujeres siguen siendo las principales responsables del cuidado familiar, lo que afecta a su carrera más que a sus colegas masculinos. A pesar de avances en flexibilidad laboral, la maternidad en muchos casos siendo un factor que ralentiza las oportunidades de promoción​

4 – Vinculación con redes de financiación: En el caso de los Venture Capital, año 2022, el porcentaje baja hasta el 12,4% de las mujeres en puestos de toma de decisión. Por ello son muy importante las redes y los business angels que ayudan a las startups fundadas o con alto % de mujeres en sus estructuras, recordemos que solo el 4% de los emprendedores Fintech son mujeres.

4 – Distinción: según el informe un 48% de las mujeres profesionales del ecosistema fintech e insurtech reconoce haber tenido que superar obstáculos adicionales para lograr el mismo nivel de éxito que sus colegas masculinos y casi cuatro de cada diez declaran haber sentido algún tipo de discriminación negativa, lo que marca un aumento respecto a informes anteriores. 

Respecto al caso español y la bajada de puestos del 40% en alta dirección, quizás haya una pequeña parte impactada porque muchas de las que fuimos pioneras y contribuíamos a ese ranking ahora no estamos siendo contabilizadas a pesar de seguir vinculadas a nivel consejo en el mundo Fintech u otros roles de senior advisor o business ángel.

Por tanto, tenemos que conocer nuestra valía, dar luz a los referentes, invertir en nuestro presente y futuro, celebrar los logros, crear networking y difundir los éxitos para ir creando ese ecosistema.